Empleo6 min de lectura·4 Jun 2026

Trabajar y estudiar a la vez: contratos, derechos y cómo no perder la beca

Cada vez más estudiantes trabajan mientras estudian, por necesidad económica o para ganar experiencia. Es totalmente compatible, pero conviene hacerlo con la información correcta para no llevarte sorpresas con el contrato, los impuestos o la beca. Esto es lo que necesitas saber antes de aceptar ese primer empleo.

Tipos de contrato que más te interesan

  • Contrato a tiempo parcial: el más habitual para compaginar. Trabajas un número reducido de horas y cobras de forma proporcional. Tienes los mismos derechos que un trabajador a jornada completa, en proporción a tu jornada.
  • Contrato de prácticas o formativo: vinculado a tu titulación. Suele estar peor pagado pero cuenta como experiencia relacionada con lo que estudias.
  • Prácticas curriculares y extracurriculares: las que gestiona tu universidad. Ojo, no siempre son una relación laboral; muchas son becas de formación con condiciones distintas.
  • Sea cual sea, exige siempre un contrato por escrito y que te den de alta en la Seguridad Social. Trabajar sin contrato te deja sin ninguna protección.

    Tus derechos, aunque seas estudiante

    Trabajar pocas horas no te quita derechos. Tienes derecho a:

  • Cobrar al menos la parte proporcional del salario mínimo.
  • Vacaciones retribuidas proporcionales al tiempo trabajado.
  • Cotizar a la Seguridad Social desde el primer día.
  • En muchos convenios, a permisos para presentarte a exámenes. Consúltalo en tu convenio colectivo.
  • El punto crítico: no perder la beca

    Aquí es donde mucha gente se equivoca. La beca MEC tiene umbrales de renta familiar, y tus ingresos como estudiante pueden computar dentro de la unidad familiar. Claves:

  • Si trabajas y generas ingresos, pueden contar para el cálculo de la renta de la unidad familiar del año correspondiente.
  • Un trabajo de pocas horas y pocos meses raramente te saca de los umbrales, pero un contrato bien pagado durante todo el año sí puede hacerlo.
  • Haz números antes: a veces, lo que ganas de más puede acercarte al límite que te haría perder una ayuda mayor. No siempre, pero conviene calcularlo.
  • Si tienes dudas, pregunta en el servicio de becas de tu universidad antes de firmar un contrato a jornada amplia.

    Impuestos: ¿tengo que hacer la declaración?

    Depende de cuánto ganes y de cuántos pagadores tengas. Por debajo de cierto umbral de ingresos del trabajo no estás obligado a declarar, pero si te han retenido IRPF, hacer la declaración puede suponer que te devuelvan dinero. No la descartes por pereza: muchos estudiantes salen a devolver.

    El equilibrio que marca la diferencia

    Trabajar mientras estudias enseña gestión del tiempo como ninguna otra cosa, pero no sacrifiques el sueño ni las asignaturas por unas horas extra. Prioriza empleos flexibles, cerca de casa o del campus, y que respeten tus épocas de examen. La experiencia suma, pero tu título es la inversión principal.

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